Content curation o curación de contenidos

Te lo defino en un plis-plas. 

Content curation: metodología que se engloba dentro de las estrategias de marketing de contenidos y que consiste en rastrear, recopilar y analizar información relevante sobre un tema o ámbito. En otras palabras, lo que tendría que hacer todo dios que escribe un blog profesional. 

Content curation, en realidad, «no es más» que pasar por una fase de documentación, cribado y elección de buenas fuentes de referencia con el objetivo de ofrecer contenidos más y más útiles al usuario final. Y no leas esto como una simplificación del concepto, sino como todo lo contrario: una necesidad de primer nivel (hoy, más que nunca) en un mundo digital en el que hay millones de páginas con información poco relevante y una enorme sobreexposición.

Por supuesto, aunque el concepto no es complicado de definir, el perfil del content curator es de especialista (un profesional con competencias en herramientas de rastreo, que sabe buscar información relevante y presentarla de un modo práctico a los usuarios) y la entrada en español de la Wikipedia es bastante completita al respecto y plantea bien la problemática. Así que… largaos allí, ¡que yo no tengo más que decir! 

Ná.

Es broma. 

Ya os habéis largado, ¿eh? ¡Que era broma!

Bueno, pues para quien quede por aquí rondando: si te lías a buscar content curator, content curation, curación de contenidos, etcétera, verás que, a partir de 2017-2018, es un perfil que ha sido absorbido por otros trabajos: community management, marketing de contenidos, etc.

En perspectiva, tiene todo el sentido del mundo. Échale un ojo, por ejemplo, a la web de los amiguetes de InboundCycle (¿Qué es el content curation?, ¡ojo!, mayo de 2016: ya ha llovido): principalmente, decían, sirve para ahorrar tiempo en la detección de contenidos como en su preparación y difusión. Además de tener otras ventajas, como:

  • Encontrar información de calidad
  • Agrupar información en un único espacio
  • Resumir la información y ofrecerla en un formato más amigable
  • Filtrar aquella información adecuada a nuestro target (embudo de conversión, y esas cosas de la triada BOFU, MOFU, TOFU, yo’know)
  • Difundir los contenidos hasta el infinito y más allá

Si queréis, pues, echarle un ojo a unas cuantas herramientas para trabajar contenidos, el enlace anterior y este de 25 herramientas sobre curación de contenidos de AulaCM están muy, pero que muy, bien. Y lo que descubres es que todo eso se lo ha zampado el inbound marketing y el marketing de contenidos.

La curación de contenidos es importantísima, pero el papel visible de la misma es muy escaso. Hoy, y siempre desde mi punto de vista, la difusión de esa información y las fases subsiguientes invisibilizan parte del trabajo de content curation, pero eso no quiere decir que no sea básico (es más, es la propia base) cuando, a diario, tenemos más y más información que recopilar, cribar y analizar. Y sí, luego, la reorganizamos y ya vemos cómo se difunde.

Para el resto de procesos, tiene las entradas que te facilito arriba: no me voy a repetir, pero recuerda que, con los últimos cambios del algoritmo de Google (que también ha supuesto dejar atrás algunas dinámicas propias y visibles del content curation, por cierto), lo importante es que la información que difundamos tenga valor por sí misma y no sea una mera recopilación de contenidos interesantes de terceros, ¿de acuerdo?