Outbound marketing

Existen dos grandes formas de hacer publicidad. La primera nos llega, tradicionalmente, desde la publicidad (outbound) y, hoy día, sigue estudiándose, pues es parte importante en muchos fenómenos de publicidad de masas; la segunda nació en los medios digitales a medida que el público se iba diversificando y surgían mejores herramientas para segmentar anuncios. En Internet, el outbound marketing, poco a poco, ha ido perdiendo terreno frente al inbound, pero ¿por qué? Vamos a ver a qué atienden cada concepto para entenderlo mejor.

Inbound y outbound: dos formas de entender el marketing digital

Como ya te he comentado, el outbound marketing no es algo nuevo. Imagínatelo como la típica publicidad de Coca-Cola en Nochebuena. Este tipo de publicidad se basa en ser agresiva e invasiva, en interrumpir lo que sea que estés haciendo: ver un programa en TV, escuchar música en la radio, leer el periódico y, de golpe, ¡zas, en toda la boca! ¡Un anuncio de media página!

El outbound marketing interrumpe al cliente potencial, y eso es algo que tenemos interiorizado cuando nos llama el de la línea de ADSL para vendernos la moto o nos bombardean con anuncios, pero no tanto en Internet. Todo ello invade nuestra zona de confort y, directamente, nos fastidia. Por eso es tan importante que una estrategia de outbound marketing sea acertada, exacta y llegue, exactamente, donde se proponía. Cualquier anuncio de televisión se adapta a esta definición, ¿pero en Internet? En Internet empieza a quedar circunscrito al e-mail marketing, a las newsletters o esos anuncios tan majos en formato pop-up que aparecen en muchos blogs para que te suscribas o te des de alta en la lista de correo.

¿Y el inbound marketing?

Mientras el outbound intenta impactar, dejar una sensación duradera y colarse dentro de la zona de confort del usuario, el inbound marketing funciona de un modo mucho más sutil. La clave es ofrecer algo de valor para conseguir, a medio plazo, personas interesadas en mi producto (leads) y clientes. Para ello, las herramientas pueden ser muchas, pero siempre tienen que ir de la mano del interés del usuario: quizá este quiere saber cómo escribir mejores artículos orientados a SEO o al branding de su marca y, finalmente, gracias a los artículos de este blog, decide confiar en Vorágine para la redacción de sus contenidos de calidad.

En conclusión, que aquí no hay blancos o negros, ni carne o pescado; quizá una e-commerce funciona mejor con una estrategia de outbound marketing y un formato más directo; por el contrario, a lo mejor hay otros modelos de negocio que prefieren acoger estrategias más dilatadas en el tiempo para obtener resultados a medio y largo plazo con sus productos o servicios.

Dividir aquí inbound/outbound por el tamaño de las empresas, aunque es habitual (grandes empresas que tiran por outbound, emprendedores y pymes que optan por el inbound) es inexacto, a la vez que minimiza las estrategias de estos. Sea como sea, eso ya entra en el campo de la estrategia y el marketing digital, y queda pendiente para otros artículos, ¿te parece?