¿Qué es el linkbuilding?

Hoy, el concepto linkbuilding no suena tan raro como hace unos años, puesto que las estrategias de construcción de enlaces ya hace mucho que se consolidaron como una de las patas del posicionamiento web, o SEO. Por eso, según Google, el peso de los enlaces está entre los factores más importantes para posicionar un sitio web en el motor de búsqueda, y tiene sentido, ¿no?

Vamos por partes para entender bien cómo funciona el linkbuilding, por qué Google le pegó cuatro viajes a su algoritmo con Google Penguin, entre otros, para obligarnos a pulir las estrategias de construcción de enlaces y qué nos sirve y qué no nos sirve para posicionar.

La teoría está clara: cuanto más autoridad tenga un sitio web, más enlaces de terceros apuntarán hacia él, ¿verdad? Por esta razón, muchos SEOs afirman que el linkbuilding ya es cosa del pasado: es decir, que una empresa que aporte valor, será enlazada por terceros en blogs, redes sociales, etcétera. En su momento, muchos SEO vieron que, en esencia, las granjas de enlaces, los directorios y los contenidos automatizables del estilo “diario digital de noticias recopiladas” ofrecían un alto valor en el posicionamiento con muy poco trabajo. Sin embargo, Google consideró (y con razón) que esto «pervertía» el sistema: muchos enlaces basura o no relacionados no ofrecían datos de interés, sino que generaban una relevancia ficticia que no se correspondía con la realidad, para entendernos.

A esto se une que el valor que otorgaba a nivel de SEO ese linkbuilding hace una década no tiene nada que ver con el actual. Pero ¿por qué? Hoy, los enlaces son como la bibliografía de un libro: dan autoridad (links entrantes) e interrelacionan contenido útil que mejora aquel contenido que tienes delante y da relevancia a un tercero  (si salen: links salientes). Por descontado, un buen estudio académico estará debidamente referenciado y eso nos pide Google al generar artículos, textos, eBooks, vídeos… Por descontado es la caña un sitio web así, y un libro también, pero si ponemos enlaces cada dos palabras —igual que si colocamos una nota al pie de página cada media línea en un libro—, deja de ser funcional para convertirse en algo innecesario y… bueno, muy poco funcional.

En resumidas cuentas, el linkbuilding sigue al pie del cañón, pero hoy los motores de búsqueda tienen muchos otros parámetros en su algoritmo para analizar un contenido y determinar su relevancia, así que, aunque útil, no deja de ser uno más. Se han de hacer bien las cosas, pero como en todo lo que se refiere a posicionar se trata de sumar la mayor cantidad de acciones eficaces a nivel SEO. 

Linbuilding eficaz: cuatro grandes factores

Compórtate de forma natural: no fuerces las cosas, hombre

Una de las cosas que a la peña de Silicon Valley más rabia le da es que te quieras pasar de listo. Todo dios da por sentado que vas a intentar hablar con equis personas para potenciar tu estrategia de linkbuilding: algún cliente, profesionales que se benefician de un enlace aquí y tú le pones un enlace allá, etcétera. Eso sí, como se dé cuenta alguien de que estás sobreoptimizando los enlaces… ¡ojo! 

En otras palabras, sé natural: si generas contenido útil, te enlazan terceros; no tiene nada de raro que equis personas compartan un artículo tuyo en sus redes (aunque lo hayáis hablado tomando un café) o generen un par de enlaces en uno de sus posts del blog y enlacen hacia tu web. Si la cosa se descontrola en número o se puede empezar a ver cierta dinámica, ahí Google ya no va a estar tan contento.

Después de este aviso, vamos con los cuatro puntos que consideramos más importantes en Vorágine:

#1. Enlaces dofollow-nofollow

Sobre el nofollow y dofollow puedes leer más en el artículo que te enlazo, pero vamos con aquello fundamental en una estrategia de linkbuilding: el porcentaje de cada tipo de enlace. A grandes rasgos, dofollow transmite autoridad; nofollow no transmite autoridad (en teoría…). Los porcentajes que la mayoría de SEOs tienen entre manos son 20/80 a favor de los dofollow, porque… ¿qué sentido tiene colocar enlaces que no tienen interés para el usuario? 

Hay varias razones (enlaces patrocinados, típica sección web de empresas asociadas o clientes), claro, pero no hay ninguna buena razón para que el nofollow gane al dofollow. Te recomiendo este artículo del blog de SEMRush sobre enlaces nofollow, para seguir informándote.

#2. Dominios y subdominios apuntando hacia tu web

Para evitar redes de blogs que se envían relevancia entre sí, Google está ojo avizor con el número de IPs y de dominios y trata que estos sean lo más equilibrados posibles. No pasa nada por tener dos webs o blogs de temática similar en un dominio o un subdominio y enviarse algunos enlaces dofollow entre sí, pero si tratas de hacerlo a lo grande, tienes que saber que esta es una de las técnicas más penalizadas. ¿Entonces? Es importante que integres webs y dominios (relevantes) de terceros en tu estrategia de enlaces.

#3. ¿De qué países vienen los enlaces?

A ver, seamos sinceros: si tienes una empresa o un negocio local, va a oler raro que tengas enlaces entrantes de Rusia, Australia o China, ¿no? Si existe un pequeño porcentaje de enlaces que llegan de otros países no hay problema; si eres una startup con proyección a nivel global, y te llegan de veinte países los enlaces, mejor para ti. El problema viene cuando eres un eCommerce de quesos con tienda física en Móstoles y tienes un 40 % de tus enlaces que vienen de China… Ahí no tienes un problema, tienes un problemón. Puede ser un ataque de SEO negativo (Black Hat SEO) o puede ser que has tratado de pasarte de listo/a con Google. 😉 

Con directorios, y relacionados, pasa tres cuartos de lo mismo: hay algunos directorios locales que todavía pueden resultar útiles y relevantes, pero huye de las granjas de enlaces. Si eres educador canino, por ejemplo, quizá pertenecer a portales y directorios relacionados con tu actividad tiene sentido y construir enlaces desde ahí, de paso, pero no hacerlo en directorios de barberías y automóviles, ¿lo pillas?

#4. Anchor texts, «oseasé», palabras a través de las que nos enlazan

¿Qué palabras son probablemente las que acompañarían a un enlace hacia un contenido de nuestra agencia? Probablemente, agencia de comunicación, marketing, inbound marketing, marketing digital, etcétera, ¿o no? Pues eso son los anchor texts, los textos que acompañan la URL en cuestión: también pueden ser, evidentemente, “click aquí”, “en este enlace se habla de….” y muchas otras, por supuesto.

El mayor problema aquí, de nuevo, será tratar de optimizar en exceso y quitarle naturalidad. Podemos usar las mismas palabras, de vez en cuando, pero aunque nos centremos en la marca y en su labor, deberíamos tratar de variar lo máximo posible.

Sobre linkbuilding, a grandes rasgos recuerda:

  • Naturalidad, ante todo, para mantener una estrategia de construcción de enlaces efectiva y sin sobreoptimizado
  • Céntrate en tu mercado, pasa de enviar enlaces desde otros países o directorios no relacionados: construye enlaces relevantes
  • Integra redes y webs de terceros en tu estrategia de enlaces: ¡ojo con las webs en una misma IP!
  • Dofollow > Nofollow. ¡SIEMPRE!

¿Qué añadirías tú a este artículo sobre linkbuilding? ¡Ayúdame a hacerlo más completo!