Imagen sobre qué es un CTA

Qué es un CTA: usos, ejemplos y contexto

Un CTA (call to action) es un reclamo para conseguir que el usuario realice una acción. En realidad, el término en inglés y en español son bastante exactos: llamada a la acción. En la práctica, se traducen desde los típicos “¡haz clic aquí!”, “¡llama ahora!” o “¡contáctanos!” a todo tipo de imperativos que suenen cercanos o coloquiales y sirvan a su propósito.

La publicidad y, por supuesto, el marketing saben aprovechar las pequeñas perlas de nuestra vida diaria y esos imperativos que tanto escuchamos en nuestro día a día (pásame la botella de agua, recoge tu habitación, déjame un rato en paz) se han convertido aquí en una forma efectiva de conseguir una acción inmediata.

Existe un pequeño problema, eso sí. Hace una década, las marcas no nos bombardeaban con CTAs en la medida en que lo hacen ahora, ni había tantísimas marcas enviando mensajes a la vez. Por lo tanto, el CTA estándar ha perdido efectividad, mientras que la creatividad está ganando de calle, por dos motivos: sabe diferenciarse y demuestra que puede vencer esa barrera que tenemos muchos usuarios ante aquello que se ha convertido en “lo de siempre”.

Instrucciones de uso de un CTA

Al estilo, La vida: Instrucciones de uso de Georges Pérec (librazo, por cierto) vamos a ver las cinco cosas que no te puedes olvidar con respecto a las llamadas a la acción. En este caso, tómatelo como un original prospecto de medicamento que recoge usos, pero no limita, ¿okay? Lo de limitar no va con nosotros, y tampoco con lo de ser creativo, así que apréndete los principios básicos (te los tatúas, si quieres) y, luego, los rompes a discreción.

Investiga a quién te diriges y, luego, crea el CTA

Si no sabes qué, quién ni por qué, el cuándo y el dónde te la deberían repampinflar aún.

  1. Los CTA deben ser administrados siempre con precaución en el usuario. Por ello, recordemos en todo momento el Paradigma del vendedor de paraguas a la salida de la estación del metro en un día lluvioso para resultar relevantes.
  2. Asegúrese de quién es su público objetivo, cómo ve su producto o servicio y cómo desea que lo vean. Para ello, necesitará haber recogido información relevante sobre ellos e incluso creado perfiles de buyer persona (detalladas en su respectivo prospecto, ya sabes).
  3. Elabore cuidadosamente y con altas dosis de mimo y creatividad un CTA efectivo más allá del típico “Llámenos”. Con este fin, recuerde siempre aquel: «si haces siempre lo mismo, no esperes resultados distintos» del científico más importante del siglo XX: Albert Einstein.

Bueno, ya que estoy, sigo con el rollito prospecto de medicamento. Te voy a hablar de usted a ratos, pero solo para mantener la «magia» de esta tontería, ¿vale?

No abuses de los CTA

Aunque un CTA no puede provocar más que una leve intoxicación textual y/o visual en el usuario, se han diagnosticado los siguientes efectos secundarios a medio y largo plazo: aburrimiento, desinterés, desconfianza, rechazo.

Para evitar una posible intoxicación textual:

  1. No abuse de los CTA: poner tropecientas llamadas a la acción no es sinónimo de un mayor número de clics, sino de un incremento exponencial de interjecciones del estilo ¡uff! y ¡buah! en el usuario.
  2. Las pruebas realizadas por expertos en marketing digital indican que, como mucho, deberíamos utilizar un par de CTAs en landing pages  y, entre uno y dos llamadas a la acción, en páginas de un portal web o entradas de blog. Huya del «más vale que sobre que no que falte». Siga aquel viejo dicho del póntelo, pónselo, pero sea prudente en la administración de CTAs.

Elige el lugar adecuado para tu CTA.

No olvide que encontrar el espacio adecuado para su CTA es importantísimo para aumentar el número de clics y las interacciones del usuario. Para ello, puede acompañar la pauta que le recomiende su asesor de marketing y publicidad con:

  • Plugins que incorporen mapas de calor y herramientas de analítica web (en concreto, recomendamos extensiones como Page Analytics de Google Chrome ¡y sin llevarnos comisión!).
  • Test A/B que permitan valorar con datos objetivos qué modelo está funcionando mejor entre varias posibilidades

Planee (con calma) como meter prisa en sus CTA

Generar urgencia en los usuarios conseguirá el impacto que está buscando. De este modo, aplique cuidadosamente en la zona signos de admiración, frases cortas y directas y otras técnicas propias del copywriting y el marketing para generar urgencia en el usuario.

«Nos quedan 3 plazas libres», «¡La oferta termina en 24 horas!» y similares animarán a los usuarios a hacer clic, pues no hay nada más intenso en marketing y publicidad que las sensaciones de exclusividad, fugacidad y… bueno, ya sabe, dar cosas gratis. Eso lo supera (casi) todo y lo hemos dejado para el final.

Ofrezca cosas gratis, «lo gratis» sigue molando 

Busque el modo de colar por ahí un «gratis, ¡gratis!, ¡GRATIS!», pero no se tome este consejo al pie de la letra, oiga. No hace falta hacer las cosas tan literales como un «gratis» tamaño Arial 72, pruebe con muestras gratis, envío gratis, prueba gratis nuestra herramienta… Si uno piensa a lo grande, también puede regalar todo tipo de recursos a lo largo del embudo de conversión de su estrategia de inbound marketing. No olvide que todo depende del objetivo del CTA: no es lo mismo conseguir un nuevo suscriptor o un lead que vender entradas para un webinar exclusivo. Recuerde el «¡gratis, gratis!» pero aplíquelo al contexto. 

Y hasta aquí la bromita de los «usté», oye, que ya se estaba haciendo pesada la cosa. En fin, recuerda que son cinco elementos básicos para construir un buen CTA:

  • Conocer a tu público objetivo
  • No abusar de las llamadas a la acción a lo largo del texto
  • Encontrar el lugar adecuado en la landing page
  • Generar sensación de urgencia y exclusividad
  • Ofrecer cosas gratis, que siempre mola

Con esto ya te convalidan el nivel 1 de «Cómo hacer CTAs que molen y triunfar» y, si se atreven a no hacerlo, por lo menos vas con una buena base de lo que estabas buscando sobre CTAs o llamadas a la acción, ¿o no? Pues eso.