Imagen sobre landing page

¿Qué es una landing page?

Una landing page es, literalmente, una página de aterrizaje: una pequeña ventana a tu negocio mediante la que tus potenciales clientes van a llegar desde cualquier enlace relacionado; pueden ser banners publicitarios, redes sociales, Google Adwords, un hipervínculo desde tu newsletter semanal, etc.  La landing es una página que se ha diseñado de forma específica (sin menús, ni sliders ni, por regla general, un estilo de navegación convencional) orientada a conseguir una acción concreta del usuario.

Entonces, ¿por qué no nos ponemos en plan ground control to major Tom y nos montamos una estrategia basadas en landing pages o páginas de aterrizaje? A grandes rasgos, porque sería como ponerte delante de tu negocio y disparar una escopeta para intentar atraer a tus clientes: no va a funcionar (lo comprobó Homer Simpson cuando estudiaba marketing, por cierto). La landing page se reserva para aquellos potenciales clientes que ya han tenido una primera aproximación a nuestra empresa y, gracias a ese primer clic en Facebook o en el cuerpo de un mensaje enviado por correo electrónico (dos ejemplos entre muchos), llegan hasta una propuesta que les impacta y les invita a una rápida conversión (compra, apúntate, suscríbete, aprende, únete… ya lo pillas).

Las claves del éxito de una landing page

En relación con lo anterior, ya ves que una landing page tiene que ir orientada a un público objetivo concreto, ya que la eficacia de su mensaje o propuesta depende mucho de qué, cómo y cuándo lleguen los usuarios, ¿lo ves? Pero, además, una página de aterrizaje debe ser… bueno, atractiva, ¿o no? Si es una chufa, el usuario va a cerrar la pestaña del navegador y a otra cosa. 

Una landing es lo más parecido al escaparate de una tienda: unos segundines en los que el cliente puede pararse y decidir si entra o no o, directamente, pasar de largo. ¿Y cómo aumentamos nuestras posibilidades de convertir? Es decir, de que se cumpla el objetivo planteado: que el cliente compre, le eche un ojo a un vídeo, comparta nuestro crowdfunding en sus redes sociales.

Elementos clave para el éxito de una landing page:

  1. Diseño funcional, llamativo y responsive. Si incorporamos imagen y sonido tiene que ser relevante y, si puede ser no invasivo, mejor que mejor, porque no hay nada peor que audios que se activan sin permiso o pop-ups que marean.
  2. Resumen visual de tu propuesta: ¿qué aporta a tu usuario? Un buen claim te ayudará a decir más con menos.
  3. Palabras clave que cumplan dos premisas: buen SEO e impactar en los usuarios. El copywriting aquí es fundamental.
  4. Generar segundas oportunidades: no es cuestión de repetirse, pero sí de ofrecer varias llamadas a la acción (CTAs) a lo largo de la landing page con oportunidades inmediatas para los usuarios, tanto en ese mismo momento, como a través del remarketing.
  5. Difusión y viralización de la landing page. No olvides que compartimos lo que nos gusta: como con casi todo, una landing page tiene que ser más para tu usuario que para ti; si consigues enganchar a tus visitas, puedes llegar a convertirlos en prescriptores de la marca.

Antes de crear el diseño y el contenido para una landing page, a nosotros nos funciona muy bien hacernos las siguientes preguntas:

¿Cuál es el objetivo de tu landing page?

Debes tener un objetivo concreto: vender un producto, conseguir una suscripción al blog o ganar un fan en Twitter. Una vez esté claro, toca redactar un buen título (claro y directo); también vale la pena ayudarse de listas en el texto para detallar los puntos básicos o los beneficios de un producto y, por supuesto, incluir aquella información que resulte relevante para el usuario. Si falta información, el usuario tenderá a desconfiar tras el primer vistazo.

 ¿Quiénes son tus potenciales clientes y dónde se encuentran?

¿Vendes una app de fitness? Céntrate en usuarios de gimnasios, lectores de blogs deportivos y suscriptores de otras apps similares. Y ahora, lo importante: ¿por qué estos usuarios van a decir “sí” a la propuesta de tu landing page? ¿Mejorará tu producto su experiencia deportiva? ¿Solucionará algún problema con el que se encuentra a diario? Esfuérzate, investiga y conoce a tu cliente.

¿Qué opinan otros usuarios de tu producto?

La gente suele desconfiar de nuevos productos o empresas desconocidas. Incluye una sección de testimonios u opiniones de clientes antiguos para convencer a los nuevos de que tu producto es real y cumple las expectativas. Solo una advertencia: no te inventes las opiniones, ¡queda fatal! Además, los internautas son cada vez más listos y difíciles de engañar.

¿Qué quieres que haga el lector de tu landing page?

Vale, imagina: has conseguido llegar a tu público objetivo, tienes su atención y parece que está interesado en tu producto. ¿Qué quieres que haga? Utiliza llamadas a la acción (call to action) a lo largo del texto para conseguirlo. Habrá clientes que lo hagan en el primer párrafo; otros necesitarán leer el texto completo.

Espero que estos consejos te sean de utilidad. Recuerda que las landing pages son fundamentales en las estrategias de marketing digital y publicidad online. Si necesitas que te ayudemos a plantear un diseño para tu estrategia, ¡aquí nos tienes!