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Ludificación para pymes y autónomos

Las nuevas estrategias de ludificación (o gamificación: a mí me suena mejor este último, lo siento por Fundéu) han demostrado que el juego y las emociones son un elemento imprescindible para el desarrollo. Y no importa, en realidad, qué tipo de desarrollo. Hay ludificación en las aulas, en la empresa y en muchos otros sectores: en todos ellos, divertirse y sentir —emocionarse— es condición sine quo non para un mejor desempeño.

¿Qué es la ludificación o gamificación?

En Think Big —el blog empresarial de Telefónica— la experta en RRHH Alicia Pomares escribía: «La vida es juego y el juego crea emociones que nos ayudan a crecer, aprender, desarrollarnos, motivarnos, implicarnos.» Esta es la clave de la ludificación, su porqué y la clave de que siga creciendo y creciendo año tras año con buenas expectativas.

Sin embargo, hay dos tipos de ludificación y multitud de niveles dentro de esta y, sobre todo, habrá cien mil personas que os puedan hablar de todo ello mejor que yo, así que no. Este post no va bien, bien de los tipos de ludificación (extrínseca, intrínseca), los niveles o los medios (incentivos, insignias, videojuegos en RV/RA), sino de cómo el juego y las emociones afectan tanto al trabajo como los tiempos de dedicación —por lo menos, en el ámbito creativo en el que nos movemos nosotros—.

¿Por qué tengo que ludificar mi empresa?

Es importantísimo, aun así, precisar que la ludificación sirve para obtener una transformación real en la empresa y no consiste en dejar una PlayStation en el comedor de la oficina o, simplemente, en instalar una mesa de pimpón o un futbolín. Todos estos incentivos pueden (o no) tener sentido, pero dependerán siempre del sector, nuestro personal y los objetivos que planteamos.

Lejos de la GRAN agencia, esto sigue valiendo, pero no siempre encontramos el modo. Si somos autónomos o tenemos una pyme, no todo quisqui podrá contratar a una experta en RRHH o plantear un plan de ludificación: puede que incluso esto no tenga sentido real, porque estás tú solo, o con tres gatos a tu lado. Aun así, a esta escala, sigue habiendo muchos niveles que podemos aplicar a nuestro día a día, desde el team building al uso de apps para mejorar el entorno laboral. Hoy, cada vez es más común contar con el tiempo de ocio como incentivo laboral (extrínseco), aumentar el número de pausas o reducir los tiempos de trabajo pueden ser también una buena forma de motivar y motivarte.

«El juego crea emociones que nos ayudan a crecer, aprender, desarrollarnos, motivarnos, implicarnos.» Alicia Pomares.

GWENT & Hearthstone, como curiosos incentivos

En muchos momentos, este nuevo arranque de Vorágine ha sido duro para el equipo: venirse arriba y aceptar proyectos con deadlines poco realistas, montar toda la estrategia digital de la agencia mientras se continúa con proyectos y se revisan nuevas líneas de acción a corto y medio plazo y, bueno, todo lo que tiene el día a día de cualquier empresa, ¿o no?

Por eso, se nos ocurrió una cosa, que quizá suena a procrastinar (a lot), pero no. Cabe decir que, en Vorágine, trabajamos por objetivos y no por horas (al final, todo dios trabaja una serie de horas, pero ya me entendéis, supongo) y cuando un par de nosotros acabábamos una tarea diaria de cierto calado, nos echábamos una partida virtual a las cartas: principalmente, a Hearthstone de Blizzard, o a Gwent, de CD Projekt RED. Escogimos estos dos videojuegos porque son rápidos de abrir y cerrar, es sencillo echar una partida de 5 o 10 minutos y nos gustaban a todos.

En nuestro caso, hemos descubierto lo siguiente:

  • El trabajo no se resiente en absoluto, sino todo lo contrario: reduce bastante el burnout en tareas repetitivas y ayuda a despejar la mente
  • El incentivo (extrínseco) puede modificarse sin problemas según las apetencias del grupo o los usuarios con unos criterios básicos
  • Esos tiempos de descanso benefician más que echar un café en una esquina a solas y se adaptan bien a nuestro formato de trabajo deslocalizado
  • Si pasas toda tu jornada laboral delante de la pantalla, quizá hay mejores incentivos que seguir pegado a un monitor

Ludificación en apps móviles (y mejora de la productividad)

En marketing, por lo menos, y sobre todo en el copywriting estamos superhabituados a tirar de aplicaciones y hasta plugins de Chrome, Firefox u Opera (¡muerte a Internet Explorer 4ever!) para redactar contenidos en menos tiempo, reducir los tiempos muertos u optimizar procesos. En cualquier caso, así como hay apps para casi todo nuestro día a día (relajarse, dejar el móvil un rato, implicarse en el aula…), también podemos encontrar opciones que integrar en nuestra rutina laboral: Habitica, Epic Win o Task Hammer, son tres ejemplos de lo que te hablo.

Todo ello, nos permitirá crear nuevas rutinas laborales propias o de equipo aprovechando la ludificación orientada a autónomos o pymes. Por descontado, puedes aplicarlo a grandes empresas, pero, aunque parezca extraño, estas soluciones siguen estando más orientadas y optimizadas para integrarlas a bajo coste (lo que no quiere decir que no podamos dedicar tiempo a encontrar aquella que mejor se adapte a nosotros).

En Vorágine, la verdad:

  • Las usamos un tiempo, pero no es algo que nos aporte tanto como creíamos: quizá no hemos encontrado aquella que nos funcione y tampoco nos sobra tanto presupuesto (¡aún!) como para contratar a un experto en gamificación

Teambuilding para moldear, y forjar

Me explican muchos colegas que trabajan en empresas grandes que el teambuilding es, por allí, una dinámica prioritaria en los últimos años. Por regla general, y como cutre-resumen, se traduce en la integración de nuevas dinámicas en las relaciones laborales, así como de trasladar la filosofía de empresa de una forma más amena y divertida o resolver conflictos concretos.

Por lo tanto, se pueden trabajar desde conceptos tan manidos como el compañerismo o el trabajo en equipo a problemas concretos: por ejemplo, una relación laboral complicada entre jefes de departamento y empleados. En autónomos y pymes, para mí se convierte, sobre todo, en vínculo con la marca (empresa), buena relación entre los miembros del equipo e incentivos (de todo tipo: intrínsecos y extrínsecos).

Nosotros:

  • Planteamos desayunos cada pocos meses entre los miembros del equipo que viven o pueden desplazarse a Barcelona y dejamos un espacio libre para aportar con seguridad y de un modo constructivo
  • Buscamos alternativas de teambuilding para pequeños grupos que se adapten y sirvan a los miembros de nuestro equipo
  • Estamos abiertos para quedar fuera del ámbito laboral y compartir otras actividades que nos apasionen: cine, gastronomía, deportes, los bares de barrio…

Ludificar o gamificar para pymes (y autónomos que colaboran entre sí) no deja de ser una excusa para encontrar el formato de trabajo que mejor productividad ofrece. Algo que se traduce en bienestar y alicientes para el trabajador: o sea, lo que queremos todos. Claro que habrá tareas repetitivas, otras que no nos apetecerán tanto y un largo etcétera, pero, si queremos crecer como marca, creemos que el cómputo global siempre debe ser positivo y dar a los demás, lo mismo que queremos para nosotros.

Deseo que nuestros “trucos” de ludificación para autónomos y pymes os sirvan para mejorar la experiencia, emociones y productividad de vuestro ambiente laboral. A nosotros, esto nos va bien: y es que encontrar aquello que te va mejor es el 90 %, luego queda aplicarlo.

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